Ir al contenido principal

El Viaje ** The Journey

Buenas!

Tiempo sin dar noticias. Llevo más de un mes sin escribir nada. La verdad es que ya no puedo, ya no puedo más. Se me acaba la tinta y me falta el papel para contar todo lo que ha pasado estos días. Una tras otra; experiencias increíbles, momentos inolvidables e intensos, largas caminatas, mar, nieve, policías, fronteras, vino, queso, vacas, baños de hueco, camiones soviéticos, barreras del idioma, situaciones sin pies ni cabeza, mapas engañosos y sigue y sigue.

Voy a tratar de contarles al menos uno o dos días de cada país que visite. Así no les quedo tan mal :P En estos días me sentaré a escribir sobre Turquía.

Saludos, 

Pedro.

***********************************************************************

Hey!

Long time no news. Its more than a month since the last update. To be honest, I cannot do so anymore. I run out of ink and I don't have enough paper to tell you all the things that have happened in these days. One after another, incredible experiences, unforgettable and intense moments, long walks, sea, snow, police, borders, wine, cheese, cows, pit toilets, soviet trucks, language barriers, weird situations, deceitful maps and so on and so on.

I will try to at least take one or two days from each country I will visit. That way I still tell you something :P In these days I will write about Turkey.

Cheers, 

Pedro.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cinco Segundos

Ahí va el tranvía otra vez, el 32. ¿Recuerdan que les había contado de un tranvía? Pero eso fue en otro lado, lejísimos de acá. Creo que no hay línea que conecte estas dos estaciones.  Pues sí, ahí va el tranvía otra vez. Es el mismo, estoy seguro de que es el mismo, solo que a este le falta un "3" en vez del "2" y los nombres de las estaciones son todos diferentes; hasta con otras letras. Aparte de eso, estoy seguro de que es el mismo, el mismo tranvía. Suena "bi-bi-bi" para avisarnos que vamos muy tarde. Suena "bi-bi-bi" para recordarnos que es mejor llegar un poco antes. También el sonido nos avisa que las puertas se van a cerrar (después, cuando alanza cierta velocidad, y pasa por una curva, hace estruendos horripilantes, como si estuvieran matando a un cerdo con un cuchillo). Una vez que las puertas se cierran, no hay vuelta atrás. Quién quedó afuera, quedó afuera. Y los que quedamos adentro no tenemos otro destino que esperar hast...

Moscú

¿Dónde queda Moscú? Bueno todo el mundo sabe dónde está Moscú ¿que clase de pregunta es esa? Mejor dicho ¿qué es Moscú? Eso si que nadie lo sabe. Los mismos rusos dicen simultáneamente это Россия (esto es Rusia) y luego dicen Москва это не Россия (Moscú no es Rusia). Es solo un tonto ejemplo de que tan complejo puede ser entender lo que pasa acá a nivel exterior, y más aún a nivel interno. Moscú es una ciudad gigante, con aparentemente 11 millones de habitantes (parece 20 mínimo) y con una historia cargada de dolores y glorias. Es posible que mi percepción de esta ciudad esté salpicada por el ácido de la rutina y las relaciones interpersonales superficiales. Pero voy a tratar de ser justo, al fin de cuentas he conocido gente fenomenal y generosa y hay aspectos de esta ciudad que son realmente únicos... El metro: Una constante ambivalencia entre amor y odio, el metro es el corazón de Moscú. Palpita a 1 pulso por cada 90 segundos (es decir, en cada estación hay un nuevo tren cada 9...

Armenia

Ayer, 24 de abril, se celebró el centenario del Genocidio Armenio y yo por mi parte celebro apenas 4 años de saber que eso pasó. En la escuela no lo vimos, en el cole menos. Y peor aún, cuando llevé historia en la universidad tampoco se tocó el tema. Vaya vacío, que nadie hablara del primer genocidio del siglo XX. ¿Es normal? Que sepamos tanto de Mesopotamia, tan lejana en el tiempo, y tan poco de Armenia, tan presente y relevante. Y es que luego tuve la dicha de ir a Turquía y de ahí a Georgia y nadie me dijo nada tampoco. En realidad empecé a descubrir mi ignorancia conforme descubría el país mismo. Recuerdo como si fuera ayer el primer pie que puse en Armenia. La frontera estaba vacía, la gente curiosa pero reservada. Era yo el único extranjero que buscaba el sur. Una vez completado el trámite rutinario, me encontré completamente sólo, caminando por una carretera angosta. A mis espaladas se encogía una planicie (se encogía porque yo me alejaba, y lo que que...