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Entradas

Cruce de Frontera: Croacia / Hungría

Llegué caminando a la frontera y de inmediato dos oficiales me cayeron encima. - ¿Para dónde va? ¿De dónde viene? ¿Que estaba haciendo en Croacia? - Pues nada, estuve unos días en Osijek, en un festival de arte.  - ¡Pasaporte! - Y se lo entregué. - Costa Rica. ¿Costa Rica? ¿No necesita visa? - No que yo sepa. - Venga conmigo. Le seguí hacia la estación de policía en compañía del otro oficial y luego de un rato me indicó que tomara asiento. En pocos minutos me vi rodeado de más oficiales y de algunas personas que pasaba de una oficina a otra. Me miraban con el rabo del ojo, como queriendo adivinar que menesteres me habrían traído a esa frontera, de que nacionalidad se pintaba mi rostro y de que bandera vestía mi modo de andar. Pero no lo supieron, incertidumbre fue lo que les quedó. - A ver, saque todo lo que tenga en la mochila. ¿Porta armas, drogas, alcohol, cigarros? ¿Algo para declarar? - No señor, no tengo nada. - A ver, saque todo y póngalo sobre la mesa. Un par de pan...

Marcela (English)

-"Costa Rica?" - he said with such a  light "r" that if it wasn't because of the "i" the wind would have taken it away. -"Yes, Costa Rica"- I replied. His look seemed to get lost at times, but I didn't pay much attention, after all, I was busier trying to hold on to the car, for we were five in a broken taxi driven by a beast.  -"Costa Rica?" - he repeated, as if we had not been in silence for an instant that became an eternity to me. -"That is near Argentina, right?' - he added without hesitation. -"No, no, not at all. It is pretty far away"-. This time I clearly noticed how his gaze got lost even further away from the horizon. It went and came, and even though his face was wrinkled with sadness, I could still glimpse a smile on him. Silence overtook us. -"Once I had one thousand euros. I was ready to go to Argentina. Ah! Marcela! Marcela!"- He interrupted silence with such euphor...

Encuentros y Reencuentros

Hola gente! Una vez más me perdí en la intensidad de este viaje y me quedé sin letras. Ya no se ni por donde retomar o que decir. Hasta cierto punto pienso que quizás lo encuentren aburrido. Que me dieron un aventón de aquí a allá, que alguien me invitó a su casa a almorzar a pesar de no poder entablar conversación alguna por la barrera del idioma, que me hospedaron, que me regalaron esto y lo otro, en fin, todos los días algo mágico me visita, aunque sea minúsculo. Y que decir de los problemas ¡ah! Los problemas, hasta eso se volvió algo ameno ¿Y las amistades? ¡Ni hablar! El mejor regalo sin duda. Bueno y ya que estoy hablando de gente. Lo más importante, la gente. Acá les voy a dejar algunas historias interesantes de encuentros y reencuentros. Uno de esos momentos mágicos que estoy seguro todos hemos experimentando, aunque nuestro viaje sea sólo para comprar un bollo de pan o una escapadita a la playa. Espero que lo disfruten. Granada, Nicaragua y Ciudad de Panamá, Panamá Llegu...

Armenia

Hola gente! Armenia y su gente. ¿Que puedo decir? Un mundo en si mismo. Tan pequeño y tan grande a la vez. Apenas daba mis primeros pasos en este país y la nieve en los cerros altos, las flores primaverales a mis lados y el calor de verano encima me hacían pensar que tal combinación no era coincidencia si no más bien un preámbulo de lo que me esperaba. Y así fue. En general lo que más abunda por estas tierras es la hospitalidad, el buen humor (aunque yo casi nunca entendí jeje) y el carisma. Pasé varios días con voluntarios (por cierto acá les dejo el blog de mi amigo Mickaël con buenas fotos) y otros con locales que me ofrecieron su hogar o me acogieron luego de que se los solicitara. Disculpen que no entre en mucho detalle con esta actualización, en realidad no dije nada. ¿Pero cómo se resume una experiencia tan intensa? ¿Cómo se hace cuando no hay tiempo para dejar de maravillarse? Todos los días fueron iguales y diferentes,  todos los días pasó algo increíble, algo memorable, ine...

Marcela

-"¿Costa Rica?"  - Me dijo con una "ere" tan liviana que si no fuera por la "i" se la lleva el viento. - "Si, Costa Rica" - Le contesté. Su mirada parecía perderse por instantes. Pero no presté mucha atención, después de todo estaba más ocupado en tratar de sujetarme, pues eramos cinco en un taxi maltrecho y conducido por una bestia. -"Costa Rica" - repitió, como si no hubiéramos estando en silencio un instante que para mi se hizo eterno. - "Eso está cerca de Argentina ¿Cierto?" - agregó sin vacilaciones. -"No no, en realidad no. Está bastante lejos" - Esta vez si noté como su mirada se perdía todavía más lejos que el horizonte. Iba y venía, y aunque su cara estaba arrugada por la tristeza igual se le entrevió una sonrisa. Pero de llanto, una sonrisa melancólica. Volvimos al silencio. - "Una vez tenía yo mil euros. Listo para irme a Argentina. ¡Ah Marcela! ¡Marcela!" - Interrumpió el silencio con ta...

Un día en Georgia *** A Day in Georgia

Hola gente! Acá les dejo lo que fué más o menos 24 horas en Georgia. Espero lo disfruten... Me despedí de Hugo y sus compañeros de trabajo en Tsinandali  y me enrumbé a Tianeti. De acuerdo con mi mapa, engañoso por naturaleza, existía una carretera de Akhmeta a Tianeti, pero terminé en un camino de lastre por dónde lo único que transitaban eran vacas. Seguí mi marcha caminando y luego de varios kilómetros finalmente un vehículo se aproximó. Me condujeron a través de paisajes impresionantes, de bosques densos y ríos abundantes; sin embargo, la carretera simplemente se volvía más angosta e inhóspita conforme caía la noche. Llegamos a una intersección. En una combinación de ruso y gestos me indicaron que para Tianeti debía tomar el camino que a mi izquierda se perdía entre las montañas. Sin embargo, luego de una breve pausa consideraron que sería mejor hospedarme una noche y que continuara mi marcha al día siguente. Sin dudarlo un segundo acepté la propuesta. Ahí estaba yo, con una f...

Un día en Turquía **** One day in Turkey

Hola gente! Tal como les conté la última vez, voy a seguir escribiendo un día para cada país. Acá les dejo un pedacito de Turquía: Llegué a Kastamonu al caer la noche. Estaba cansado, llovía y la estación de buses me pareció tan acogedora que lejos de buscar un lugar para dormir preferí simplemente quitarme los zapatos, acurrucarme en una esquina y esperar el amanecer. Dormí a pausas pero tranquilo. Desperté y todavía llovía. Decidí continuar mi marcha tan pronto como el sol se asomó, esta vez en dirección a Samsun. Caminé hasta una rotonda; 1 hora y nada. Me devolví y al rato dos vehículos se aproximaron. Cinco tipos con zapatos bien lustrados, corbatas, sacos, pistolas y radiocomunicadores se bajaron y yo inocentemente les pregunté - "¿Van para Samsun?" - Cuando me dí cuenta mi mochila estaba en el suelo, todas mis cosas tiradas, yo con mis manos arriba, un tipo requisandome y otro hable que hable. Yo solo entendí "Passport! Passport!". Así que bueno, luego de qu...